viernes, 30 de enero de 2009

Promesas de recuperación

12 Promesas de Recuperación (CoDa)

Puedo esperar un cambio milagroso en mi vida si pongo en práctica el programa de Codependientes Anónimos. Mientras hago un esfuerzo sincero por incorporar en mi vida los Doce Pasos y las Doce Tradiciones...

    1. Reconozco que existe un nuevo sentimiento de pertenencia y que mi sensación de vacío y soledad va a desaparecer.

    2. Ya no me controlan mis miedos. Puedo sobreponerme a ellos y actuar con valor, integridad y dignidad.

    3. Existe en mí una nueva libertad.

    4. Me libero de toda preocupación, culpa y remordimiento sobre el pasado y el presente. Estoy lo suficientemente consciente para no permitir que se repita.

    5. Reconozco que existe un nuevo amor y una nueva aceptación de los demás y de mí mismo. Yo siento verdaderamente que merezco ser amado, que soy una persona afectuosa y que me quieren.

    6. Aprendo a verme a mí mismo como igual a los demás. Mis relaciones nuevas y renovadas están basadas en la igualdad de ambas partes.

    7. Soy capaz de forjar y mantener relaciones saludables y basadas en el amor. La necesidad de controlar y manipular a los demás desaparecerá en la medida en que yo aprenda a confiar en las personas dignas de confianza.

    8. Aprendo que es posible mejorarme y convertirme en una persona más afectuosa, capaz de ofrecer apoyo y de establecer relaciones más sólidas. Tengo la opción de comunicarme con mi familia en una forma que es segura para mí y respetuosa para ellos.

    9. Reconozco que soy una creación única e importante.

    10. Ya no dependo únicamente de los demás para poder sentirme una persona valiosa.

    11. Tengo confianza en la orientación que me brinda mi Poder Superior y llego a creer en mi propia capacidad.

    12. Gradualmente siento que la SERENIDAD, la FORTALEZA INTERIOR y el CRECIMIENTO ESPIRITUAL empiezan a formar parte de mi vida diaria.

Adicción al amor




Conceptualmente, podemos equiparar la adicción amorosa con la dependencia emocional. Se trata de una de las nuevas “adicciones sin sustancias”, aunque es posiblemente tan antigua como el propio ser humano.

Algunos trabajos han estudiado este fenómeno comparándolo con el modelo tradicional de los trastornos relacionados con sustancias(31),(32),(33) encontrando numerosas coincidencias que han justificado su denominación de “adicción”: necesidad irresistible (“craving”) de tener pareja y de estar con ella; priorización de la persona objeto de la adicción con respecto a cualquier otra actividad; preocupación constante por acceder a ella en caso de no encontrarse presente (“dependencia”); sufrimiento que puede ser devastador en caso de ruptura (“abstinencia”), con episodios depresivos o ansiosos, pérdida aún mayor de autoestima, hostilidad, sensación de fracaso, etc.; y utilización de la adicción para compensar necesidades psicológicas.

Como hemos dicho, la equivalencia de contenido con la dependencia emocional es total. No podemos afirmar lo mismo en el caso de la perspectiva de ambos conceptos, y es que en la adicción amorosa el punto de vista se focaliza en las relaciones interpersonales, es decir, en la existencia de una dependencia real hacia un objeto de adicción: la pareja.

En este momento reiteramos lo expuesto en la revisión de la codependencia, y es que el dependiente emocional no necesariamente tiene que estar involucrado en una relación para serlo. Podemos clarificar esta matización manifestando que el dependiente emocional puede estar “asintomático” -entendiendo la adicción como el síntoma- pero por supuesto continuar siéndolo, y que sólo se convertirá en un adicto al amor cuando esté involucrado en una de sus numerosas relaciones destructivas.

Esta diferencia de perspectiva es fundamental, porque si se nos presenta en la consulta una persona con tendencia a ser “adicta al amor” pero que actualmente se encuentra sola, quizá pensemos que nos baste con una prevención de recaídas dentro de un planteamiento cognitivo-conductual (por otra parte, totalmente indicado para cualquier otra adicción con o sin sustancias); mientras que si entendemos al paciente como a un dependiente emocional, enfocaremos la intervención en la comprensión y reestructuración de su personalidad, utilizando técnicas interpersonales, psicodinámicas, o de reestructuración cognitiva sobre sus creencias nucleares.

Texto completo en
http://www.psicocentro.com/cgi-bin/articulo_s.asp?texto=art16002


jueves, 29 de enero de 2009

Aprendices del amor


Aprendices del amor

Las emociones y la mente

NORBERTO LEVY

Levy, Norberto

Aprendices del amor-1a ed. -Buenos Aires: Grijalbo, 2005.

160 p.; 22x15 cm. (Autoayuda y superación Grijalbo)

ISBN 950-28-0362-0

Superación Personal. 1 Título

CDD 158.1




Contratapa:


Con un lenguaje claro y sencillo el autor nos ofrece un instrumento útil para relacionarnos con el mundo de nuestras emociones, de un modo tal que permita transformar el padecimiento emocional estéril en un aprendizaje apasionante y enriquecedor.

El doctor Norberto Levy continúa su exploración de los mecanismos de la autocuración psicológica y lo hace a través del análisis de emociones consideradas tradicionalmente "negativas", como los celos, el resentimiento y la voracidad, entre otras.

También examina la relación entre las emociones y la mente, a las que habitualmente consideramos como eternas adversarias, y nos muestra la importancia de reconocer y recuperar su complementariedad esencial.

Aprendices del amor es, en suma, una obra de autoayuda en el sentido más práctico, comprometido y urgente del término.

"Cuando los mecanismos de autorregulación psíquica se restablecen, el sufrimiento autocreado cesa."


Para DESCARGAR el libro completo:

http://rapidshare.com/files/191105807/Levy_Norberto_-_Aprendices_Del_Amor.DOC.html

miércoles, 28 de enero de 2009

El Apego


Una de las carácterísticas típicas de la Dependencia Emocional es el APEGO.


A continuación, extractos del libro de Melody Beattie "Libérate de la Codependencia".



Al pie, enlace para descargar el libro completo.


"Cuando un codependiente dice “creo que me estoy apegando a ti”. ¡Cuidado! Probablemente así es.
La mayoría de los codependientes están apegados a la gente y a los problemas en sus entornos. Por “apego” no quiero decir el sentimiento normal de que la gente le caiga a uno bien, le interesen sus problemas o se sienta en conexión con el mundo. Apegarse es involucrarse en exceso, a veces de una manera desesperadamente intrincada.
El apego puede adoptar varias formas:
· Podemos preocuparnos excesivamente por una persona o un problema (en cuyo caso es apego es de nuestra energía mental).
· O podemos acostumbrarnos y comenzar a obsesionarnos con la gente y los problemas que existen en nuestro ambiente y tratar de controlarlos (en cuyo caso nuestra energía mental, física y emocional está dirigida al objeto de nuestra obsesión).
· Podemos volvernos reaccionarios en vez de actuar auténticamente por voluntad propia (el apego es de nuestra energía mental, física y emocional).
· Podemos volvernos emocionalmente dependientes de las personas que nos rodean (entonces sí estamos verdaderamente apegados).
· Podemos volvernos niñeras (rescatadores, facilitadotes) de las personas a nuestro alrededor (apegándonos firmemente a la necesidad que tienen de nosotros)."


Para DESCARGAR el libro completo:

"Mujeres que aman demasiado", prólogo del libro




Cuando estar enamorada significa sufrir, estamos amando demasiado.
Cuando la mayoría de nuestras conversaciones con amigas íntimas son acerca de él, de sus problemas, sus ideas, sus sentimientos, y cuando casi todas nuestras frases comienzan con “el”...estamos amando demasiado.
Cuando disculpamos su mal humor, su mal carácter, su indiferencia o sus desaires como problemas debidos a una niñez infeliz y tratamos de convertirnos en su psicoterapeuta, estamos amando demasiado.
Cuando leemos un libro de autoayuda y subrayamos todos los pasajes que lo ayudaran a él, estamos amando demasiado.
Cuando no nos gustan muchas de sus conductas, valores y características básicas, pero las soportamos en la idea de que, si tan solo fuéramos lo suficientemente atractivas y cariñosas, el querría cambiar por nosotras, estamos amando demasiado.
Cuando nuestra relación perjudica nuestro bienestar emocional, e incluso, quizá, nuestra salud e integridad física, sin duda estamos amando demasiado.


para DESCARGAR el libro completo:

Dónde pedir AYUDA


En la ciudad de Buenos Aires:


Los grupos de ALANON (familiares y amigos de alcohólicos) tratan el tema de la Codependencia. Llamando a la secretaría le informan sobre el grupo de autoayuda en su zona, y el dia y hora de funcionamiento.


Secretaría Alcohólicos Anónimos 4931-6666 - Secretaría Alanon Grupos de Familiares y Amigos de Alcohólicos Alsina 1441 1º piso of 102, Buenos Aires, Argentina (011) 4382-9229, Lunes a Viernes de 12 a 18 hs.


AMAP (Anónimas Mujeres Adictas a Personas):- Iglesia de Loreto, Juncal y Cnel Díaz, domingos 18 hs.- Iglesia Santísimo Redentor, Larrea y Berutti, de lunes a viernes de 12 a 13.30 hs; Sábados a las 20.30 hs.


Grupos de autoayuda para mujeres con Dependencias Afectivas: -Todos los martes dos horarios: de 18 a 19.30hs o de 19,30 a 21 hs.-Durante todo el año.-Moldes 2155 - Asociación Italiana de Belgrano.-Contribución para el alquiler sala: $ 5.-Coordinado por la Lic. Patricia Faur de mediados de marzo a mediados de diciembre y con coordinación rotativa durante el resto del verano.-Para asistir no hace falta avisar previamente.


APAP (Asociaciones de personas adictas a personas): - Iglesia del Carmelo (edificio anexo, 2º piso) , Marcelo T. de Alvear 2400 Martes 19.00 a 20.30, Sábados 10 a 12 hs. (Coordinan Mónica e Inés)


SLAA (Adictos al sexo y al amor):- Iglesia Loreto en Juncal y Cnel. Díaz Lunes-Miercoles-Viernes a las 19.30 hs y Sábado y Domingo 19 hs .


Todas las comunidades de autoayuda: Encuentro donde se trabaja con los 12 pasos en forma colectiva: - Galpón de Cáritas, Guaraní 272, sábados de 14.30 a 15.50 hs.


Dependencia emocional (nota en ciudad.com)

Algunos, al enamorarse, se vuelven dependientes e inseguros. Sin embargo, esta actitud va más allá de las relaciones de pareja. Sabé cómo y si es posible modificarla.


Romina es una chica de 29 años que pasó la mayor parte de su vida de novia. Comenzó el rally a los 14 años y su primer noviazgo duró cuatro. A ese le siguieron otros. Cortos y largos, pero con un rasgo en común: ella los "necesitaba" como si fuesen imprescindibles. Sentía que sin la presencia de un otro a su lado, la vida carecía de sentido y diversión.


"Algo así. Siempre necesité estar de novia y durante ese tiempo ni me lo cuestionaba. Para mí era totalmente normal salir de una relación con un pie en la siguiente", confiesa. "¿Cuándo me empezó a crear conflicto? Al dejar de ser una adolescente y separarme de mis tres últimos novios, que me acusaban de ser una dependiente afectiva.

Fue ahí que hace dos años decidí empezar una terapia que al menos me ayude a ordenarme y aprender a vivir por mis propios medios. Hoy estoy sola a nivel pareja desde hace bastante, intentando estar bien, aunque me cueste", cierra Romina su relato.


Ciertas personas tienen una tendencia a ensamblar relaciones, aún sin estar con ambas al mismo tiempo. Ellas despiden a la anterior sólo cuando tiene la seguridad que les brinda la llegada de una nueva, porque no saben -o no pueden- vivir sin el otro que las haga sentir especiales. Tienen un alto grado de dependencia hacia el otro en sus vínculos.


Ver Nota Completa en





Adictos al amor, sus parejas y las relaciones que forman



Afrontar la adicción al amor persigue tres propósitos:


1) describir al adicto al amor, a la persona insensible a la que se aferra el adicto al amor (a la que llamaremos adicto a la evitación), y el proceso adictivo creado por los dos;


2) describir un proceso de recuperación para la adicción al amor, y


3) describir las características de relaciones sanas y las expectativas poco realistas que suele tener la gente acerca de ellas.


Este libro es una herramienta educativa, así como un elemento de recuperación; puede ser utilizado tanto si es un adicto al amor corno si se relaciona con uno.


Primero examinaremos las características de la adicción al amor y cómo la distinguimos de la codependencia básica. Echaremos a continuación un vistazo a las experiencias de la infancia que predisponen a una persona a la adicción al amor.


Veremos el ciclo emocional que experimenta un adicto al amor cuando se acerca a otra persona y se compromete en una relación con ella. Examinaremos la frustración, el dolor y el comportamiento de auto derrota que se hacen progresivamente más graves después de aparecer en las últimas fases del proceso adictivo.

También observaremos el impacto de los síntomas de codependencia con respecto a la forma de relacionarse que tiene el adicto al amor.


A continuación describiremos las características del adicto a la evitación, la persona hacia la que se siente atraída el adicto al amor. Examinaremos el ciclo emocional experimentado por esa persona en la relación con el adicto al amor, y observaremos el impacto de los síntomas de codependencia que afectan al adicto a la evitación.

También veremos algunas de las experiencias de la infancia que conducen a convertirse en un adicto de la evitación.


Exploraremos después la «relación coadictiva», la experiencia tóxica que crean estos dos adictos codependientes cuando interactúan el uno con el otro. Esa relación parece seguir un proceso de adicción como el alcoholismo, la drogadicción o cualquier otra adicción, debido a que los dos miembros de la pareja se involucran en intercambios íntimos, se sienten impulsados hacia comportamientos obsesivos y compulsivos que no actúan en favor de sus mejores intereses, reaccionan el uno hacia el otro con muy poco o ningún autocontrol, ven la adicción al amor o las relaciones coadictivas como distintas de la codependencia y necesitan de un plan de tratamiento separado, además del tratamiento para la codependencia.


El tratamiento para la codependencia parece ser un prerrequisito necesario para alcanzar una recuperación efectiva de la adicción al amor. Ello es así porque el adicto al amor, con síntomas de codependencia insuficientemente tratados, es virtualmente incapaz de reconocer la dinámica de la adicción al amor, o de abstenerse de las partes adictivas de la relación y de soportar el proceso de retirada del otro. Un proceso de recuperación para la adicción al amor


El proceso de recuperación que recomiendo al adicto al amor se compone de tres partes:

1) recuperación de la adicción al amor específica;

2) recuperación de la codependencia para acompañar la recuperación de la adicción al amor, y

3) aprender a aplicar en la propia vida la información sobre la naturaleza de unas relaciones saludables.


Además, se ofrece información sobre la recuperación del adicto a la evitación. Cualquiera que haya experimentado una relación coadictiva difícilmente habrá visto una relación saludable entre aquellas personas cercanas que le rodean, ya se tratara de quienes lo cuidaron durante la niñez o de cualquier otra pareja en la edad adulta.


Así pues, los adictos al amor y los adictos a la evitación tienen muy poca idea acerca de cómo relacionarse íntima y apropiadamente con alguien, una vez que llegan a comprender que sus formas antiguas son destructivas, abusivas y adictivas.


Describiremos algunas características y comportamientos de unas relaciones sanas, y aportaremos algunas ideas útiles de Pat, el esposo de Pía, acerca de varias expectativas que son irrealistas y auto-derrotadoras, que abrigan muchas personas acerca de cómo serán las relaciones una vez que se recuperen.


(Fragmento de La Adicción al Amor, Pía Mellody – Ediciones Obelisco)